miércoles, 23 de febrero de 2011

Yo como Carrefour, me lo creo en positivo

En estos días de gripe mi habitual cigarrillo se ha visto sustituido por el mando del televisor, y por mis ojos han pasado miles de imágenes que han transformado mi cabeza en una delirante caja tonta.

La fiebre no ha dejado que pase por alto la nueva campaña de publicidad de Carrefour basado en marketing social, o comunicación social corporativa, "Carrefour en positivo".

Ecologismo, productos locales, productos para celíacos.. seis spots que representan seis compromisos con la sociedad y el medio ambiente. La idea no es mala, un lavado de imagen frente a la competencia y una puesta a punto en la moda publicitaria con la que todas las empresas se muestran preocupadas por el medio ambiente y por la sociedad.

No obstante, puede que los graditos de más de mi temperatura hayan asaltado mi inocencia como espectadora y me hayan hecho encontrar un denominador común en cada uno de los spots.

Celia la no celíaca:


Juan Carlos con mil dedos de frente:


La obsesión Blanca de Nieves:


Rosa no es rara:


Hacer la compra a lo Paco:



¿El denominador común? los personajes. Unos protagonistas de estratos sociales marginados, no los típicos, pero.. si los que salen como pardillos en las series, y como esto es televisión no hay que ofenderse, sino interpretarlo como tal. A primera vista parece gracioso, pero si uno lee entre líneas, lo que Carrefour nos pone en pantalla es discriminación positiva, de ahí el slogan Carrefour en positivo.

¿Qué es la discriminación positiva? Según la wikipedia la discriminación positiva consiste en establecer políticas que dan a un determinado grupo social, étnico, minoritario o que históricamente haya sufrido discriminación a causa de injusticias sociales, un trato preferencial en el acceso o distribución de ciertos recursos o servicios así como acceso a determinados bienes, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos, y compensarlos por los prejuicios o la discriminación de la que fueron víctimas en el pasado.


Es decir, a través de la acción positiva de carrefour se compensa a los grupos discriminados con una mayor representación en la sociedad apareciendo en sus anuncios y a su vez se les compensa con acciones positivas. De modo que dejan en nuestras manos la deducción de que nuestros marginados Juan Carlos de los mil dedos, Paco el de la compra a lo paco, Nieves la que todo lo quiere blanco, Rosa la que no es rara, y Celia la no celíaca; aportan acciones muy positivas a la sociedad, son por tanto positivos, y pueden formar parte del clan de Amelia y Francisca. ¿Amelia y Francisca? si, las del último anuncio.




La cabra y la oveja que protagonizan un último spot que al carecer de protagonismo humano, desconocía dónde y cómo situarlo. Ahora se que todos ellos forman la insignificante cifra de personas que se preocupan por la responsabilidad social y el medio ambiente. En fin, que los que pensamos en estas cosas ya podemos ponernos la etiqueta de raros. Yo, como carrefour, voto por la marginación positiva. Ah, que no es eso? en fin, pues a hacer como Amelia y Francisca, creámonoslo todo como borregos.